domingo, 19 de abril de 2009

Angeles Charlyne , Escritora, Pintora y Artista Digital

Nací un dos de mayo del año 1956, en Monte Buey, Pcia, de Córdoba, Argentina, bajo el nombre de María de los Angeles Carloni.
Mi primera infancia transcurrió feliz, -a pesar que, en mi pueblo natal habían quedado infinidad de afectos, abuelos, tíos, primos-, radicada, ya, en Buenos Aires, a la edad temprana de diez meses, rodeada de mis padres, una hermana melliza y un hermano mayor.
El desarraigo se produce por cuestiones económicas. Mi padre músico, -baterista, director de orquesta -, debía elegir, a cuesta de sus más profundos deseos, dedicándose posteriormente, a la herrería artística. Williams Charlyne, era su nombre artístico. Un día, no muy lejano, me juré que si llegaba a concretar mi sueño, ese sería el apellido del cual me apropiaría para honrarlo y continuar de alguna manera, aquello que se vio obligado a postergar. Desde muy pequeña, me gustaba escribir, dibujar, pintar, para esto me apoderaba de cuanto papel estuviera a mi alcance, todo servía, desde los envoltorios provenientes de la panadería o del típico y viejo almacén. Los lápices de colores eran mis herramientas preferidas, al igual que las hojas de los vegetales que utilizaba como tinta para teñido.
Mamá, Carmen, solía estar dispuesta, siempre a mi lado,, era a ella a quien les mostraba mis dibujos o le leía mis narraciones. Me apasionaba inventar historias, recreando el género fantástico. Un episodio anecdótico, fue cuando estaba cursando cuarto grado, tenía como tarea hacer una redacción, tema: “El pájaro”. La maestra no creyó que yo la había hecho, me abochornó delante de todos mis compañeros, calificándome con un uno. Lloré, me sentí triste e impotente. Hoy. comprendo que el maestro es más abierto, confía en sus alumnos, no los desacredita. Si descubre alguna capacidad, potencial o don los incentiva a desarrollarlo.
Me casé joven, llegaron tres hijos, Diego, Luciana y Gabriel Fui madre-esposa a tiempo completo. La otra parte de mí, quedaría suspendida en un fino hilo, seguramente aguardando, la intensidad, que la coloque firme, de cara a la realidad. Conocedora de paciencia y esperas, me preparaba para el momento.
En la adultez, comienzo a estudiar dibujo y pintura en el Instituto Megly, por un período de cuatro años, a la vez que realizaba diversos talleres: pintura, escultura, fotografía y grabado, en la Escuela Bellas Arte de Lomas de Zamora y en la Escuela Museo Bellas Artes de Lanús, esta última me adjudico una beca, producto de haber ganado un Primer Premio Poema Ilustrado, en un concurso anual. En ese lapso de tiempo me incorporé a una Institución de Artistas plásticos y visuales, con personería jurídica. Fui miembro activo durante ocho años y desempeñé diversas funciones y actividades, como ser integrante de la comisión directiva, y en el cargo de secretaria. Dicté taller literario, me encargué de recepción de obra, colgada para muestras, elaboré y procedí, llevando a cabo reportajes a los socios artistas, colaboré en la revista bimestral que identifica a dicha Asociación o simplemente serví un café.
Hubo un crecimiento personal e intercambio a nivel social. Pertenecer a grupos, con fines netamente artísticos es altamente satisfactorio. Realicé numerosa exposiciones colectivas. Guardo un grato recuerdo!.
Algo significativo e inesperado fue que me invitaran y cedieran un espacio, una columna literaria semanal, en la página Web de un diario local, por alrededor de tres años, eso me enriqueció, fortaleció mi literatura.
La vida, el continúo replanteo, no sé si llamarlo insatisfacción, me condujeron a decidirme en cuanto a dar a conocer mi faceta literaria, enviando mis obras, relatos, poemas a cuanto concurso cayera en mis manos. Curiosamente comienzo a descubrir que las mismas eran seleccionadas, y en reiteradas oportunidades premiadas, estaba llegando la hora de la confianza y autoafirmación. Un programa, de una radio FM zonal, leyó mis trabajos, por un período de seis años.
En el año 2002, participo en un concurso a nivel internacional, organizado por una editorial de ciudad autónoma de Buenos Aires, cuyo primer premio consistía en la publicación de la obra y medalla de oro. Alcanzo ese premio, surge: Angeles Charlyne, -aunque ya firmaba como tal, en ambas disciplinas-, como nombre, homenaje a la memoria de papá Guillermo, y nace: “Vitral”.
Participo como autora seleccionada y edito en diversas antologías, y en el stand de la Feria del Libro.
En la actualidad continúo talleres de Grabado y permanezco abierta a los dictamenes del destino, y exponiendo en distintas salas.
Mamá, con ochentas y tres años, sigue acompañándome, siempre gustosa, atenta a mi cuentos, a mi poemas, a mi pintura, como cuando era una niña.

1 comentario:

  1. Impactante currículum artístico literario y, ante todo, humano. Tengo la fortuna de ser tu amiga y de conocer tu gran sensibilidad y pasión que pones en todo, siempre con una sonrisa, alegre.
    No has comentado, que nuestro grupo SensibilizARTE no sería lo que es sin tu entrega, esfuerzo y dedicación. Con Graciela, buscasteis e hicisteis posible para la que será nuestra primera exposición internacional de SensibilizARTE. Muchos paseos, muchas puertas ... todo para sacarlo adelante.
    Es un orgullo tenerte a nuestro lago y más, tener tu amistad.
    ¡Felicidades!

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